Cada uno de los aminoácidos que componen la leche humana cumple una función específica e irremplazable que se ajusta a las necesidades del bebé. En el caso de la taurina, su importancia en la lactancia infantil radica en sus propiedades y funciones dentro del organismo
- Mejora el desarrollo de la capacidad intelectual.
- Posee efectos positivos sobre el desarrollo de la capacidad visual y auditiva.
- Interviene en el desarrollo del Sistema Nervioso Central (SNC), mejorando la excitabilidad de las células nerviosas.
- Actúa como neurotransmisor.
- Actúa como un modulador del crecimiento.
- Actúa como antioxidante, mejorando las funciones celulares.
- Mejora la fuerza del músculo cardíaco.
- Además interviene en la conjugación de los ácidos biliares.
Una buena alimentación en los lactantes y primera infancia, reduce la posibilidad de producirse enfermedades degenerativas, entre otras, durante la vida adulta.