- Una lata de leche condensada
- 100 gramos de azúcar
- Una taza de agua
- Esencia de vainilla
- Una cucharada de café instantáneo
- Dos cucharadas de cacao amargo
- Medio litro de alcohol etílico
Este licor casero tipo Baileys es muy sencillo de realizar, ya que, al no haber algún preparado de tipo hierbal para que destile sus sabores, lleva mucho menos tiempo de maceración. Simplemente, en un recipiente de vidrio hermético, al que puedes esterilizar previamente con un poco del alcohol, colocas la leche condensada, la taza de agua, el azúcar (si lo prefieres un poco más amargo, no le añadas; con el dulzor de la leche condensada bastará), el café, el cacao y la esencia de vainilla. Mezclas todo bien y añades el alcohol. Lo dejas unos 10 o 15 días que descanse en un lugar oscuro y lo bebes, previo embotellamiento. Verás delicioso será.