Ingredientes:
- Un litro de aguardiente
- Medio litro de agua
- 500 gramos de azúcar
- 50 gramos de té negro en hebras
- Una rama de canela y una vaina de vainilla
Comienza infusionando las hojas de té en un poco de agua. No hará falta demasiada agua, ya que la idea es obtener algo bien concentrado. Una vez que haya pasado ya un tiempo prudencial, añade también aguardiente a la misma mezcla, además de las ramas de canela y vainilla, y deja reposando durante una semana.
Luego llegará el clásico proceso de filtrado, empleando algún colador de papel o filtro especial. Reserva el alcohol con el té y comienza a preparar el almíbar. Éste lo haces con medio litro de agua y medio kilo de azúcar. Deberán hervir por un lapso de 5 minutos y estará listo.
Une ambas preparaciones (almíbar y alcohol macerado), si así lo deseas vuelve a filtrar y embotella. Lo ideal es preservar algún día más antes de consumir para que se asienten los sabores. Verás que bien que resulta.
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