- Un litro de alcohol etílico
- Medio litro de agua
- Medio kilo de miel
- La cáscara de dos limones
- La cáscara de dos naranjas
- Una rama de canela
- Dos o tres clavos de olor
- Algunas hojas de menta
Mezcla en un recipiente de cristal hermético el alcohol con las cáscaras de frutas, la rama de canela, las hojas de menta y los clavos de olor. Deja macerar todos estos ingredientes por el lapso de 10 o 15 días. Posteriormente, procede al clásico filtrado con papel de filtro o con un colador fino, reservando el alcohol y desechando los otros elementos. Calienta el agua con la miel hasta que se fundan y une con el alcohol filtrado. Deja reposar por otros 10 o 15 días, cuidando de remover de vez en cuando si ves que la mezcla no está bien unida. Una vez que ya cumplió el tiempo de reposo, solo debes embotellar el preparado y consumir a gusto. Es ideal también para combatir algunas afecciones respiratorias como el catarro.