- Un litro de aguardiente de orujo
- Una rama de romero
- Algunas hojas de salvia
- Algunas hojas de menta
- Algunas hojas de ruda
- Una rama de tomillo
- Almíbar obtenido de una taza de azúcar y una de agua
Primero, dispones el litro de aguardiente de orujo en un recipiente de cristal hermético. Luego colocas todas las hierbas, de una en una, a macerar por el lapso de dos meses. Preparas el almíbar de manera tradicional, hirviendo el agua con el azúcar. Notarás que esta preparación, con respecto a otros licores, no lleva tanto azúcar. Es que es un licor donde lo más importante son las hierbas, que deben predominar con sus aromas y sabores. Filtra el alcohol con las hierbas y mezcla con el almíbar. Deja reposar este preparado por, al menos, unas dos semanas ya embotellado. Consúmelo y verás que es uno de los mejores licores que puedas encontrar de elaboración casera.