Estas células grasas poseen propiedades diferentes de las células adiposas blancas y amarillas. Específicamente están más irrigadas y poseen un metabolismo más elevado ayudando a quemar calorías extras para calentar el cuerpo, en vez de acumularlas en las células grasas.
El Dr. Lawrence E. Lamb observó que la grasa marrón se acumula alrededor del cuello de los trabajadores finlandeses que actúan al aire libre. Una razón de peso más para ejercitarse al aire libre aún en días de intenso frío.
Asimismo, Covert Bailey, en su libro "The fit or fat woman", afirma que la grasa marrón está asociada al ejercicio físico. Dice que los atletas tienen un mecanismo asociado a la grasa marrón en mejor estado de funcionamiento que las personas sedentarias.
Y agrega que, a medida que las personas mejoran su capacidad atlética, el mecanismo también mejora. Ante un exceso de calorías ocasional, el mecanismo de la grasa marrón se activaría para eliminar rápidamente a las mismas y evitar que se acumulen como grasas de reserva.
Cabe aclarar que este tipo de mecanismo se activa en atletas donde realizan un programa de entrenamiento de gran calidad y que no interrumpen la práctica en todo el año.
Significa que puedes aumentar, proporcionalmente, el metabolismo para quemar calorías, incrementando la cantidad y calidad de actividad física que realices.