La dieta normal debe mantener una proporcionalidad de nutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas). Como todos los nutrientes, los lípidos deben ser consumidos en una forma controlada y sobre todo es necesario realizar una selección de alimentos, que aporten lípidos que ayuden al organismo a mantenerse sano.
El exceso de lípidos, ya sean colesterol o triglicéridos en sangre puede ocasionar diferentes complicaciones cardiovasculares, que si no son tratadas a tiempo pueden ocasionar la muerte.
Es necesario aclarar que el consumo adecuado de lípidos es imprescindible para que el organismo funcione correctamente. Existen diferentes tipos de lípidos y de acuerdo a su clasificación serán diferentes los alimentos fuentes que los contengan.
Fuentes de lípidos de origen animal: colesterol, triglicéridos, grasas saturadas y trans
- Carnes rojas, blancas, fiambres o embutidos, hígado, riñón, pescado de río, leche, mantequilla, quesos, huevo, grasa de animal, salsas elaboradas como mayonesa, salsa blanca, snacks, etc.
- Pescado de mar, legumbres, cereales integrales, aceites derivados de semillas: oliva, girasol, uva, maíz, margarinas no hidrogenadas, etc.
En cuanto a los ácidos grasos de origen vegetal, deben ser consumidos en mayor porcentaje para aumentar el colesterol bueno o HDL y así evitar la acumulación de grasas en las paredes arteriales y por ende evitar problemas cardiovasculares.