Por eso, desde Café Dromedario la primera intención es brindarle una amplia variedad a la clientela. Café de Colombia, de Costa Rica, de Etiopía, de Kenya, de Tanzania, de Malawi y hasta de Java tienen para ofrecer. Cada uno con sus particularidades y sus maneras propias de conquistar al buen amante de esta bebida.
Dromedario importa los granos desde esos orígenes pero les aplica su propio y riguroso proceso de selección y tostado. Así es como Dromedario ha sabido encontrar su nicho en el mercado: brindando calidad y diversidad, apuntando a paladares exigentes y buscando personas curiosas, que quieran enterarse de cómo es el café en otras partes del mundo.