Ingredientes:
- Una cucharada de miel
- Una yema de huevo
- Algunas hojas de romero
Muele bien finas las briznas de romero hasta que queden lo más pulverizadas posible. Bate un poco la yema, añade la cucharada de miel líquida, incorpora el romero y comienza a mezclar hasta que se forme una especie de crema.
Luego no tendrás más que aplicar sobre la piel de tu rostro y el cuello, dejando actuar durante unos 20 minutos y luego retirando con un poco de agua tibia. Verás que interesante efecto conseguirás sobre tu cutis.
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