MITO: Después de un masaje aparecen siempre dolores que antes no se tenían. HECHO: Es una reacción natural de algunos músculos ponerse tensos cuando uno experimenta miedo o ansiedad en una situación amenazadora. A veces, cuando el miedo o la ansiedad es interno, (por ejemplo, como resultado de una pobre imagen de sí o de la duda) la tensión muscular puede ser tan pequeña que no se es consciente de ello, por ejemplo: el ceño fruncido, o la tensión intercostal, o al apretar los labios, y así sucesivamente. Leer más...
En su avance de milenios, la humanidad comprendió que cuerpo, mente y espíritu no conforman tres partes de un todo, sino que son en sí mismos una entera unidad. A esta totalidad del ser es que se dirige la práctica de técnicas como los masajes tailandeses, llegados hasta nuestros días para satisfacción y beneficio de todos. Leer más...
De la misma forma que el dador, también el receptor de los masajes tailandeses debe prepararse para recibirlos, teniendo en cuenta que una sesión cualquiera puede durar desde 1 hasta 3 horas. Es necesario decir que debe despojarse de todo tipo de prendas, gafas, pendientes, etc. También es útil vestir ropas holgadas, cómodas y de tejido natural, para que permitan la amplitud de movimientos que es requerido efectuar. Leer más...
La relajación se puede obtener de diversas maneras, como es el sonido de la música y la representación de imágenes en forma de diagramas como se observa en el vídeo que muestra gráficos mándalas.
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Hace más de dos siglos y medio que los masajes tailandeses irrumpieron en la vida de la humanidad, a través del médico personal de Siddhartha Gautama, El Buda. Esta técnica está considerada como un tratamiento completo para el espíritu y el alma, y tiene el objetivo final de recuperar el equilibrio energético, aunque por supuesto, es muy valiosa para las personas sanas, ya que las ayuda a mantener sus niveles energéticos balanceados y equilibrados. Leer más...