A principios de junio, fecha en la que habitualmente se realiza, suele coincidir con la Feria del Libro local, como un atractivo complementario, que se suma a la programación que incluye, entre otras actividades, exposiciones temáticas de Heráldica, de aparatos de tortura de la Edad Media y de Cetrería.
Los puestos del Mercado Medieval ofrecen a la venta productos elaborados con técnicas artesanales, destacándose los perfumes y los vinos. En algunos casos, como en los talleres de Herrería, es posible asistir a demostraciones de este oficio ancestral.
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