Durante dos días, los artesanos muestran su oficio y ponen a la venta sus productos elaborados artesanalmente con técnicas tradicionales, mientras los juglares, equilibristas y músicos ofrecen sus espectáculos, que recrean el espíritu medieval.
El Mercado Medieval se despliega en La Plaça de L'Orient, la Plaça des Sitjar, Carrer Major, Plaça Vella, Carrer Centre, Carrer Ciutat, Plaça de Sa Menjua, Casa del Governador. En estas calles y plazas se pueden encontrar desde cerámica a velas artesanales además de jabones, amuletos y espejos, artesanías en cuero, hierro, piedra, plata, porcelana, bordados, zapatos, entre otros productos típicos de la época medieval, tanto artesanales como alimenticios.
El castillo contribuye a ambientar la Feria Medieval que completa su agenda de actividades con una cena medieval y un desfile de trajes medievales. Además, los habitantes pintan escudos de madera según la representación heráldica de sus apellidos y los cuelgan en las ventanas y balcones de las casas.
Por otra parte, cerca del tercer fin de semana de mayo, el día 19 también se celebra, la recuperación por parte del Ayuntamiento de la propiedad del Castillo, lo que ocurrió en 1983.
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