Entre las actividades programadas se incluye un Mercado de Artesanos, además de los tradicionales pasacalles, juglares, trovadores, faquires, saltimbanquis, torneos, domadores de serpientes, bailarinas árabes, teatro de calle y guiñoles.
Durante los dos días de mercado medieval, las calles se decoran y ambientan de acuerdo a la época medieval, con la posibilidad de adquirir productos inexistentes en los comercios habituales.
Los puestos del mercadillo medieval se distribuyen por las calles empedradas de la villa y ofrecen todo tipo de artículos, algunos de los cuales son elaborados por los artesanos a la vista del público. Por otra parte, se instalan talleres de oficios tradicionales medievales en los que es posible participar, al igual que en la exposición y demostración de cetrería.
El Festival Medieval de Santillana se ha convertido a lo largo de los años en un referente y una de las ofertas de ocio más relevantes del verano para la zona, convocando a miles de visitantes.