Pilates utiliza la respiración como un principio, básico e imprescindible para la ejecución de un movimiento. Es decir no se concibe un ejercicio de Pilates sin respetar el correcto ritmo respiratorio.
A diferencia del Yoga y Tai Chi, disciplinas de las que Pilates tomó muchos elementos, la respiración en este método se realiza fundamentalmente con el movimiento de la caja torácica y no con el abdomen.
Esto es así porque en Pilates se fija la musculatura profunda de la pelvis, de modo de equilibrar el movimiento, por tanto el trabajo respiratorio lo hace el diafragma y los músculos intercostales. De esta manera se trabaja la capacidad torácica en su totalidad.
Los beneficios de la correcta respiración Pilates son:
- Aumento de la irrigación sanguínea y oxigenación de todos los tejidos del cuerpo.
- Disminución de la tensión arterial, asociado a un estado de relajación y disminución de estrés.
- Incremento de la capacidad pulmonar y respiratoria.
- Tonificación de los músculos asociados a la respiración.
- Aumento de la sensación de bienestar asociado a la disminución de la acidez en sangre.