Dentro de nuestra vida cotidiana ya hacemos cosas sin darnos cuenta que nos ayudan a estimular la memoria y ejercitarla, pero es mejor aún, si logramos hacer de forma conciente más ejercicios de estímulo de la memoria.
En un artículo anterior señalaba la forma de estimular la memoria con un ejercicio en la vida cotidiana. Se trataba de recordar todo lo que veías en tu camino al trabajo o al colegio y anotarlo en una hoja al llegar a tu casa.
Puedes hacer otro ejercicio de memoria en la vida cotidiana, que consiste en lo siguiente:
- Recorre tu casa y observa atentamente todo lo que hay en ella.
- Cuando termines vas a un lugar donde tengas algo para apuntar y anotas todo lo que recuerdas.
- Al día siguiente trata de recordar nuevamente lo que has anotado y luego verifica lo que has recordado y lo que no pudiste recordar.
- Al ver la televisión observa todos los comerciales que pasan.
- Al terminar anota la cantidad de comerciales que viste.
- Anota de qué se trataba cada comercial.
- Registra si alguno de estos comerciales se repite y cuántas veces en ese intervalo comercial.
- Trata de recordar todos los objetos y personas que viste en todos los comerciales.
- Registra y asocia los objetos y personas a cada comercial.