De esta manera, podría afirmarse que las herramientas utilizadas por la musicoterapia pueden ser un arma eficaz contra este mal, que afecta a millones de personas en todo el mundo y tiene distintas derivaciones y causas.
En cuanto a la forma de actuar para sobrellevar el estrés con música, se destaca que lo principal es trabajar con una pieza musical que logre captar nuestra atención, permitiéndonos evadirnos de las responsabilidades diarias y de lo que pueda llegar a pasar en el futuro.
Con ese objetivo, los musicoterapeutas aconsejan trabajar con música suave y de ritmo lento, por ejemplo piezas instrumentales con violín o boleros. Pero esto no surte efecto en todas las personas: algunos individuos se desconcentran con la lentitud de la música, debiendo entonces utilizarse una pieza con más ritmo. En otros casos, el elemento que nos haga perder la concentración puede ser la letra del tema, resultando imprescindible el uso de música instrumental.
Para intentar relajarnos de esta forma y salir un poco del estrés cotidiano, la metodología que se aconseja incluye, en principio, acostarse cómodamente en un sector donde no haya posibilidad de interrupciones y escuchar unos minutos de la música seleccionada. Posteriormente, realizar a la par algún ejercicio de relajación, intentando aflojar los músculos desde los pies hasta la cabeza.
Según los expertos, con diez minutos de aplicación de esta técnica es posible distenderse y encarar el día de otra forma. Por supuesto que no se trata de una receta mágica, y seguramente no surtirá efecto en todos los casos. Pero consultar a un musicoterapeuta para encarar una terapia al respecto puede llegar a ser una buena opción para contrarrestar el estrés.