- Mantener una comunicación familiar fluida y sin secretos.
- Realizar actividades grupales en familia como por ejemplo: almuerzos, cenas, viajes, deportes, salidas culturales, etc.
- Tratar de ser equitativo en el trato y relacionamiento con los hijos, es decir, que no haya favoritismos.
- Cuando sucede un hecho que afecta la salud de un miembro o su conducta, se debe tratar el tema en familia y no segregar ni separar el problema.
- Fomentar los valores de grupo y solidaridad, en detrimento del individualismo.
Si tienes dudas sobre la unidad de tu familia u otros aspectos que te preocupan de ella, es bueno consultar con un terapeuta familiar o consejero de familia.