El término Origami proviene de las palabras japonesas "ori" que significa plegado y "gami" que significa papel.
Es un arte milenario, que Japón desarrolló a partir de la adopción de la invención china del papiro, difundiéndose más tarde a la cultura árabe y posteriormente a toda Europa.
Tal es así, que lo que conocemos como Papiroflexia es el equivalente a lo que los ingleses llaman Paperfolding y a lo que los alemanes denominan Papierfalten, asociándose popularmente en España, con la idea de hacer pajaritas de papel.
Las figuras de papiroflexia pueden ser utilizadas como decoraciones para ambientar fiestas o para hacer originales tarjetas de saludo o invitación.
El plegado de papel es una ocupación apasionante para todas las edades, ya que permite desplegar figuras de diferente grado de complejidad y obtener a partir de un material tan simple y accesible como el papel, creaciones de indudable valor artístico.
Sus aplicaciones van desde el simple entretenimiento para niños y adultos hasta la terapia empleada en el tratamiento de personas con dificultades psicomotoras, como medio para aumentar su destreza y estimular su creatividad.