Entre sus causas y desencadenantes se encuentran la predisposición genética, los embarazos, condiciones laborales que obligan a permanecer mucho tiempo de pie y otros factores que obstaculizan el retorno venoso. Habitualmente, se consulta por una cuestión estética.
Debido a que evolucionan lentamente los síntomas de cansancio y pesadez en las piernas pueden tardar en aparecer. También son frecuentes, la inflamación de los tobillos y los calambres en las piernas, en especial por las noches. Si no son tratadas a tiempo, los síntomas se van agravando hasta producir lesiones cutáneas de difícil cicatrización.
Los remedios naturales para las várices te pueden ayudar a su tratamiento. Sin embargo, es importante además, que tengas en cuenta los consejos para combatir las várices.
Básicamente, se trata de mantener la actividad física necesaria para favorecer la circulación venosa. Puedes beneficiarte con la práctica de la natación y también andando en bicicleta. Por otra parte, tanto los hidromasajes y masajes, como el uso de medias elásticas también son beneficiosos para las várices.
Acostúmbrate a dormir con las piernas elevadas para favorecer el retorno venoso. Evita el calor excesivo, el sedentarismo, el sobrepeso y el hábito de fumar, para evitar complicaciones como la trombosis y la tromboflebitis.