- Dos huevos
- Medio litro de aceite
- El zumo de un limón
- Una cucharada de mostaza
- Sal y pimienta recién molida
Una vez que la mayonesa ya cobró su punto adecuado, añade la sal, el zumo de limón, la pimienta y la cucharada de mostaza (si te agrada, puedes evitarla). Continúa batiendo algunos segundos más.
El paso siguiente, y el más simple de todos, es llevarla al refrigerador por algunas horas. Como has visto, no es para nada difícil preparar una buena mayonesa casera. A esta receta nunca está de más tenerla a mano, al menos para cuando se te acabó la mayonesa y no quieres ir a por otra. Puedes emplearla para aderezar y preparar muchas ensaladas y también para el tratamiento casero de belleza para el cabello seco