Ingredientes:
- Dos pechugas de pollo
- Un tomate maduro
- Un diente de ajo
- Dos cucharadas de alcaparras
- Una taza de caldo de ave
- Un chorro de vino blanco
- Una cucharada de mostaza
- Aceite de oliva
- Sal, pimienta y hierbas
Corta las pechugas sin piel ni huesos en tiras largas. Comienza calentando un poco de aceite en una cacerola y sofríelas durante algunos minutos para que se doren. Retira y reserva.
Mientras tanto, rehoga en ese mismo fondo de cocción el ajo y el tomate picado sin piel ni semillas. Añade ni bien esté dorado el caldo, la mostaza, las alcaparras y un generoso chorro de vino blanco. Deja que hierva e incorpora nuevamente el pollo.
Una vez que la salsa se reduzca y el pollo esté cocido, no tendrás más que condimentar con un poco de sal, pimienta y tus especias preferidas. Estragón, tomillo, salvia u orégano le sentarán de maravillas. Perfecto para acompañar con unas patatas o un buen plato de arroz.
¿Quieres más recetas con pollo? Intenta con las siguientes: