Ingredientes:
- Tres cuartos de litro de leche de vaca
- 150 gramos de nódulos de kéfir
- Un recipiente de vidrio con capacidad de un litro
Es muy sencillo preparar el yogur con el kéfir. Simplemente tendrás que colocar los nódulos dentro de un envase de vidrio junto con la leche. Esa será la botella (o recipiente) donde siempre tendrás tus nódulos. Deberás dejar reposar la leche junto a los nódulos durante 24 a 36 horas y luego colar. De esa manera el yogur quedará listo.
Obviamente, los nódulos te servirán para seguir empléandolos para preparar más yogur. Simplemente puedes reservarlos en la nevera con un poco de agua y enjuagarlos cada vez que los uses. O siempre mantenerlos con un poco de leche que se convertirá en yogur.
Lo interesante de esta receta, de la cual se obtiene un yogur bastante ácido, es que puedes combinarlo con muchas otras cosas para obtener mejores sabores. Azúcar, edulcorante, frutas varias, aromatizantes, cereales, azúcar negro, avena... Cualquier cosa vendrá bien para mejorar esta buena preparación de kéfir.