- Media cebolla
- Una taza de jugo de cocción de pollo o carne (o en su defecto caldo)
- Una taza de agua
- Un puñado de nueces picadas
- Una ramita de tomillo
- Una ramita de romero
- Algunos granos de pimienta negra
- Dos dientes de ajo picados
- Sal
En primer lugar, pon a hervir el agua con todas las hierbas, como haciendo una especie de caldo con ellas. Solamente con algunos minutos bastará. Cuela y reserva.
A continuación, sofríe la cebolla en un poco de aceite y, cuando esté dorada, añade la taza de jugo de cocción de pollo o carne. Si no tienes a mano un fondo de cocción listo, fácilmente puedes emplear caldo de ave o de carne. Luego incorpora los granos de pimienta, las nueces y espera algunos minutos mientras hierve para que se reduzca un poco la preparación.
Cuando ya ha llegado a su punto justo, mezcla el agua de hierbas con el caldo con nueces.
Puedes emplear esta salsa tanto para untar las carnes cuando se asan para que vayan incorporando el sabor como también al momento de servir, para que cada comensal le ponga a placer. Con cualquier tipo de carnes rojas irá de maravillas, así que no tienes que dudar al momento de emplear esta magnífica receta fácil.