- 3/4 Litros de café
- 12 cucharadas pequeñas de azúcar
- 6 medidas de ron añejo
- 200 ml de nata de leche líquida
Nada mejor que comenzar esta preparación haciendo un buen café exprés bien cargado. Resérvalo hasta que sea el momento de preparar la copa.
Por otra parte, calienta las copas donde vas a servir el café y pon dos cucharadas pequeñas de azúcar en cada una de ellas, sumadas a la indispensable medida de ron añejo, que será el detalle de diferencia que tiene esta bebida.
Mientras tanto, bate la nata de leche hasta que alcance un punto espeso, pero nunca chantilly. Si así lo deseas, puedes añadir algunas gotas de esencia de vainilla a ella.
Sirve el café bien caliente en las copas con el ron. Termina la preparación de la bebida con un buen copo de la nata batida. Procura, eso sí, que esté bien fría. Será una excelente bebida para acompañar unos dulces de chocolate.