Una vez que ya están hervidas las coles, pues corre por tu cuenta cómo cocinarlas. Lo más común es hacerlas gratinadas al horno, con salsa bechamel y queso rallado. Pero también puedes saltearlas con ajo y cebolla, combinarlas con otras hortalizas como las zanahorias o las patatas y, porque no, con algunas legumbres.
Un buen truco aplicable a la cocción de las coles de Bruselas consiste en hacerle un tajo en el tallo, en forma de cruz. De ese modo, la parte del centro se cocinará a la par de las hojas externas, que suelen cocerse mucho más rápidamente. Así disfrutarás mucho más fácilmente de unas exquisitas verduras