La historia real de Arthur K. es la de un hombre que solía pensar de un modo melancólico y fatalista. Acostumbraba desistir de cosas que deseaba hacer, anticipándose a posibles inconvenientes que se pudieran presentar. Después se arrepentía, pero a menudo era demasiado tarde, ya no podía volver el tiempo atrás.
Luego de realizar el entrenamiento en el Método Silva, Arthur se dio cuenta de que estaba reprimiéndose con el pesimismo y la preocupación. Pero lo más importante fue que reconoció que podría cambiarlo. Así lo cuenta José Silva en su libro El Método Silva para obtener ayuda del otro lado:
- Entró en su nivel alfa y admitió su debilidad: "Soy pesimista y me preocupo mucho". Luego se programó para cambiar su debilidad: "Cuando cuente hasta cinco y abra los ojos, ya no seré pesimista, seré optimista. Ya no me preocuparé por los malos resultados, esperaré resultados exitosos". Empezó su conteo: "Uno, dos, tres..." Al llegar a tres repitió la programación, luego continuó su conteo: "cuatro, cinco". Cuando llegó a la cuenta de cinco y abrió los ojos, Arthur repitió la programación por tercera vez en esta forma: "Ya no soy pesimista ni me preocupo, soy optimista y espero resultados exitosos".