Un ritual no es más que un modo de ponerse en sintonía con los elementos de la naturaleza, para que nuestra mente funcione con la ayuda de su energía y su maravillosa sabiduría.
Este ritual te ayudará a que tus energías se focalicen y no se dispersen en una multitud de proyectos, lo que te impediría llegar a concretar alguno de ellos.
Materiales:
- la cáscara de una naranja
- agua de lluvia
- un brasero
- Pela una naranja y deja secar la cáscara al sol, durante dos días.
- Recoge agua de lluvia.
- Coloca la cáscara de naranja y el agua de lluvia en el brasero.
- Enciende el brasero y tómate la próxima media hora, para detenerte y meditar.
- Piensa en tus proyectos como puertas que se abren delante de tí y trata de adelantar alguna de ellas, sin forzar tus pensamientos. Tal vez el proyecto que se anteponga a los demás no sea el que de momento más te interesa, pero confía en tu mente y mantenlo en esa posición de privilegio.
- Imagina que las demás puertas retroceden, mientras que la elegida se adelanta y despídete temporalmente de esos otros proyectos.
- Concéntrate en ese proyecto y comienza a visualizar los resultados y a disfrutar de sus frutos. Imagínalos tan ricos, jugosos y dulces como la naranja cuyo aroma ya puedes sentir en el ambiente.