El adolescente va a desarrollar un cuerpo de adulto, pero aún su psiquismo es el de un niño, por lo que sus movimientos van a ser un tanto torpes o descoordinados, pero además, va a poder sentirse extrañado de su nuevo cuerpo.
De alguna forma, va a tener que procesar un duelo por la pérdida de la niñez y la nueva etapa de la adultez que se avecina. Los adolescentes pueden procesar esta etapa de diferentes formas, pero seguro tendrás que ser comprensivo y apoyar a tu hijo adolescente, durante esta fase de su desarrollo.
Podrás notar cambios de ánimo y se pueden generar conflictos, debido a las grandes transformaciones que el adolescente está experimentando. El joven se halla por un lado con cuerpo de adulto, pero sin poder serlo, con un pensamiento de niño en gran parte y esto lleva un proceso conflictivo de adaptación, consigo mismo y su ambiente, que puede ocasionar los cambios de humor típicos de los adolescentes.