La mejor forma de apoyar el crecimiento saludable de tu hijo, es estimulándolo desde pequeño para que paulatinamente, incorpore las habilidades y aptitudes de la vida adulta. De tal modo, fortalecerás su personalidad y se afianzará su identidad, lo que redundará en un desarrollo evidente de su autoestima y su imagen de sí mismo.
El comportamiento adolescente es muy sensible a los cambios que se producen en esta etapa de la vida. Los adolescentes con problemas de autoestima muestran las siguientes características:
- Subestima sus capacidades.
- Es influenciable.
- Siente impotencia.
- Está a la defensiva.
- Tiende a culpabilizar a los demás y no se hace cargo de sus responsabilidades.
- No se quiere y se expone al peligro.
- No le interesa el mundo que lo rodea.
- Se siente inferior y siente que lo desprecian.
- Tiende a buscar excusas para sus errores.
- Se siente capaz de asumir responsabilidades.
- Está orgulloso de sus logros.
- Es emprendedor y optimista.
- Muestra disposición para el cambio.
- Se quiere y se cuida.
- Es capaz de demostrar su afecto.
- Está contento consigo mismo.
- Se interesa por su entorno.
- Se hace cargo de sus equivocaciones y trata de subsanarlas.