Esta problemática es mundial, pero se manifiesta de manera más cruda en algunos sectores del globo: el extremo sur del continente americano, los desiertos africanos, Oriente Medio y el centro-este australiano son los puntos más conflictivos.
Ante la reducción de la capa de ozono, se propagan las radiaciones de rayos X, ultravioletas e infrarrojos, provocando fuertes fluorescencias y deslumbramientos.
El ozono es una variación alotrópica del oxígeno y se encuentra en la atmósfera, a una distancia que abarca entre 19 y 48 kilómetros por encima de la superficie de la tierra, logrando su máxima concentración en la estratosfera, a 22 kilómetros de altura.
Protección
La intensidad con la que se produce la penetración de los rayos mencionados hace imprescindible proteger los ojos con anteojos filtrantes, cuyas indicaciones y ventajas protectivas vienen generalmente indicadas en la etiqueta adjunta adherida al lente.
Es vital adquirir los anteojos de sol en ópticas reconocidas, y asegurarse que los mismos han superado los controles de los organismos públicos de salud con actuación en cada país.
Si se compran en tiendas, kioscos o en la vía pública, resulta difícil garantizar la calidad y cualidad de sus lentes y que los mismos posean los componentes necesarios para brindar una real y efectiva protección.