Todo individuo que tenga algún factor de riesgo, como problemas coronarios, hipertensión, sobrepeso, fumadores, asmáticos o diabéticos, por ejemplo, debe realizar un chequeo anual obligatorio, más aún antes de comenzar cualquier actividad física.
Aunque no registre estos factores de riesgo, desde los 35 años en adelante toda persona, por más sana que aparente ser, debe efectuar un control médico anual. Cuando se pasan los 60 años, este chequeo se debe hacer cada 6 meses.
Las especialidades de alta intensidad, como por ejemplo el squash, no son recomendables para personas mayores de 55 años. Las actividades deportivas más adecuadas para este grupo son las aeróbicas.
La idea es que a medida que va aumentando la edad o el desacondicionamiento físico, la intensidad de la actividad tiene que disminuir, a la vez que se acrecienta la cantidad de horas que se la practica. Por eso, son ideales las caminatas, el trote o la natación.