Las dos formas más populares son la medición de la temperatura basal y el estudio del flujo vaginal. Para determinar tu posibilidad de quedar embarazada por la temperatura basal antes de acostarte deja un termómetro a mano. Al despertar y antes de levantarte, controla tu temperatura bucal o rectal, durante 5 minutos. La temperatura basal varía entre 36,5 a 36,7 grados centígrados antes de la ovulación. Los cambios hormonales que se producen con la ovulación elevan unos 0,5 grados centígrados la temperatura, que se mantiene así, hasta el próximo período menstrual.
Por otra parte, el moco cervical es la variante del flujo vaginal, que indica el inicio del período fértil. Toma una muestra y verifica su aspecto. Durante el período no fértil el moco es escaso, blanquecino y pegajoso. Dos o tres días antes de la ovulación el flujo se vuelve abundante, transparente y forma hilos (similar a la clara del huevo). El período más fértil comienza en el último día que se tiene este tipo de flujo. Si prestas atención a estos dos datos y sigues un registro mes a mes, empezarás a conocer las características de tus ciclos y te resultará más fácil, determinar cuando puedes llegar a quedar embarazada y cuando no.
Se puede quedar embarazada teniendo relaciones sexuales durante los 3 días antes de la ovulación hasta un día después de la misma, ya que los espermatozoides pueden vivir 72 horas dentro del útero y los óvulos, sólo 24 horas.
Además, puedes recurrir como método adicional para conocer tus días fértiles a la Calculadora de la ovulación y si quieres a toda costa lograr un embarazo, también puedes probar los remedios naturales para quedar embarazada. Si finalmente, logras un embarazo, recuerda que cuidarse durante la gestación es saludable y para ello nada mejor que recurrir a los beneficios de las hierbas durante el embarazo y seguir una dieta en el embarazo saludable.