El Tantra se propone desencadenar el autoconocimiento y la evolución interior a partir de la exacerbación del placer, que trasciende los límites físicos de la experiencia, conduciendo al orgasmo espiritual.
Básicamente, en la práctica de Maithuna, se trata de postergar el orgasmo y prolongar el placer, mediante el adiestramiento en la contención del orgasmo.
Las verdaderas técnicas de Maithuna, pertenecen a la tradición llamada gupta vidyá o ciencia secreta y como otros conocimientos esotéricos, sólo son transmisibles a través de la iniciación por un maestro.
Sin embargo, ciertas pautas generales han sido difundidas. El secreto está en la práctica gradual que permite prolongar, cada vez más, el tiempo de contacto sexual sin que se produzca el orgasmo.
El Tantra considera eyaculación precoz, cuando se alcanza el orgasmo con menos de una hora de éxtasis, aunque se considera que un buen contacto sexual tántrico dura en promedio tres horas.
Luego de la primera hora de contacto la contención suele ser más controlable, al tiempo que el placer se multiplica. Lo ideal es postergar el orgasmo hasta un contacto posterior. De este modo, se logra un estado de hiperestesia erógena durante el siguiente contacto, que permite alcanzar el hiperorgasmo, definido como un estado de maximización del placer sexual.
También con el mismo fin, se recomienda interrumpir algunos minutos, luego de una hora de contacto y volver a empezar.
Fuente de la imagen: Portada del libro Tantra: el sexo sentido