Esto implica, básicamente, un estilo de vida y comprende una serie de otros elementos involucrados, tales como, signos y símbolos, ritual, magia, mito y filosofía.
Los textos tántricos o tantras, generalmente están estructurados en cuatro apartados:
- gñana: conocimiento
- yoga: práctica
- kriyá: acción
- charya: conducta y culto
La doctrina tántrica se expresa a favor del cultivo del placer, que encauzado en la forma adecuada, constituye una valiosa fuente de energía, ya que no sólo redunda en beneficio del individuo, a partir de la intensificación constante del éxtasis, sino también, de la sociedad en su conjunto.
En tal sentido, el Tantra no es una religión, sino un estilo de vida y una forma de actuar. El cuerpo debe estar preparado para ser capaz de servir a la conciencia. Saber escuchar al propio cuerpo es el camino más seguro hacia la expansión de la misma.
Para el Tantra, la fuerza creadora se expresa en el ser humano a través de la energía sexual y la integración de las actitudes masculinas y femeninas.