La experiencia es más rica para nuestra memoria y emoción que el objeto en sí.
- El estudio fue realizado por medio de encuestas a más de 150 estudiantes universitarios.
- El promedio de edad de los entrevistados era de 25 años
- Las experiencias en general acercan a las personas entre sí lo que satisface una necesidad básica de interrelacionarse con los demás.
- Las experiencias brindan recuerdos agradables para la memoria que se pueden utilizar en momentos con menor felicidad.
- Al comprar un objeto no existen razones para conservar ese recuerdo pero una experiencia de tipo vital no se la lleva a casa, sino que la llevamos en nuestra memoria. Sobretodo se recuerda lo que causa mayor emoción en la experiencia.
- Las compras de experiencias no tienen por qué ser costosas. Muchos señalaron experiencias como actividades físicas así como pagar la admisión en un parque o una playa.
- Cuando las personas están más cercanos a la pobreza van a tender a satisfacerse más con cosas materiales.
- Lo contrario sucede con los que tienen mayor poder adquisitivo.
Lo que parece más interesante en la investigación es el hecho de la experiencia como mayor gratificante que el objeto que se compra. Pero si hilamos fino se puede decir que toda compra de objetos implica una experiencia y además hay objetos y objetos. No es lo mismo comprar una casa que comprar un televisor.
Pero, lo que sí se puede afirmar es que siempre la experiencia va a tener un registro más importante en nuestra memoria y emoción por encima del objeto mismo.