Por tal motivo, tiene además del componente físico un importante componente mental.
Su práctica constante permite establecer conexiones entre estos músculos y el cerebro, que enriquecen la capacidad de respuesta.
Realización:
- Separa los pies hasta la anchura de los hombros y afírmalos en el piso, debes sentir que se adhieren completamente. Imagina que echan raíces en el suelo.
- Flexiona levemente las rodillas.
- Coloca los brazos y los codos ligeramente más bajos que los hombros y las manos.
- Curva la espalda de modo tal, que forme una bóveda con los brazos e imagina que abrazas el tronco de un árbol con ellos.
- Centra la respiración en el Tan Tien, esto te hará consciente de tu centro de gravedad y mejorará tu nivel energético.
Cómo saber si lo estás realizando correctamente
Si la práctica es adecuada, el ritmo cardíaco se acelerará, mientras la respiración apenas variará. Aumentará el flujo circulatorio y la oxigenación corporal, lo que determinará que se incremente la temperatura y se produzca sudoración, a pesar de que permanezcas inmóvil.
Existen diferentes ejercicios de Zhan Zhuang y algunas variantes del abrazo del árbol. No se practican simultáneamente, sino que se comienza por la posición inicial Wu Chi y se continúa con uno de ellos, para avanzar en la práctica.