Esta variedad de té es la que más alto contenido de polifenoles posee, lo que la transforma en un poderoso antioxidante, aportando grandes beneficios para el cuts y combatiendo el envejecimiento de buena forma.
Unos estudios que se realizaron en la Universidad de Kingston, en Inglaterra, terminaron por comprobar que su eficacia para combatir las arrugas puede llegar a ser importante. Es que las propiedades del té blanco colaboran con la elastina y el colágeno, dos de las proteínas estructurales más importantes.
Este equipo de investigación indagó entre las propiedades de más de veinte plantas y hierbas, resultando el té blanco como el que mayor capacidad anti-envejecimiento, terminó demostrando.
"La elastina mantiene la elasticidad natural del cuerpo, que ayuda a los pulmones, las arterias, los ligamentos y la piel a funcionar de manera adecuada. El colágeno, por su parte, es una proteína de los tejidos conectores que es importante para la elasticidad de la piel. Así es como el té blanco también ayuda a reparar los tejidos del cuerpo cuando sufren algún daño, y a frenar la flacidez de la piel", señaló Declan Naughton, el director del estudio.