Si bien los niveles de cafeína son sensiblemente menores en el té verde, que en otras bebidas de la misma índole, sigue teniendo esta sustancia, que puede provocar insomnio, nerviosismo y que además tiene una fuerte acción diurética. Todos estos problemas la hacen una bebida que no puede ser recomendada para que la beba un niño.
De todos modos, siempre existen alternativas. El rooibos es un arbusto africano que emula muy bien las propiedades (y el sabor) del té rojo, suele ser muy recomendado para suplir este tipo de bebidas, ya que no contiene cafeína. El rooibos no pertenece a la gama de la Camellia Sinensis (planta de donde provienen todas las variedades de té), razón por la cual no tiene las contraindicaciones que sí tienen las bebidas que provienen de ella.