Ingredientes:
- Tres cucharadas de té verde
- Un litro de agua
- Media rama de canela
- Una cucharada de miel
- Una cucharada de zumo de limón
- Un chorrito de Bitter o Angostura (Opcional)
Toma una cacerola y coloca allí la ramita de canela cortada en trozos, el té verde y el agua. Cuando esté a punto de hervir, apaga el fuego y deja reposar durante no más de tres minutos antes de colar.
Este es el momento, con la bebida aún caliente, de añadir el zumo de limón, un pequeño chorro de Angostura o Bitter (totalmente optativo) y de endulzar con una buena cucharada de miel o tu endulzante preferido (puede ser stevia, por ejemplo).
Luego no tendrás más que dejar enfriar en el refrigerador y beber cuando te apetezca. Lo ideal es que esta preparación no esté reservada más de un día. Pero visto y considerando lo sabroso que es el té verde frío con canela, dudo que llegue a estar ese tiempo en la jarra.