No es de extrañar que en países como China o Japón, donde beber varias tazas de té verde al día es una más que saludable tradición, las dentaduras de las personas lucen de gran manera. Y esto terminó por confirmarse, cuando el Doctor Hattori descubrió en 1990 que las catequinas del té verde, inhiben el proceso que hace que las bacterias produzcan sarro. Asimismo, el Doctor Sakanka, en 1996, comprobó que las catequinas del té verde, directamente matan las bacterias cariogénicas.
Posteriormente, los estudios avanzaron en dicha dirección para poder determinar otras propiedades relacionadas del té verde, beneficiosas para los dientes. Y allí fue cuando hallaron, que también impiden que fermenten los restos de hidratos de carbono, que quedan en la dentadura. Asimismo, el té verde es muy bueno en cuanto a porcentajes de fluor, un mineral indispensable para la salud bucal.