Lo cierto es que, si bien no hay estudios definitivos sobre esta materia, las experiencias de personas que se encuentran tomando medicación referida a problemas de tiroides no han tenido ningún problema en materia de consumo de té verde. Los efectos diuréticos del té verde no impedirían la normal actuación de los medicamentos.
La única contra es que el paciente sufra de hipertensión también. En ese caso, el contenido de teína impediría su consumo habitual. También lo es para personas que tienen difícil conciliar el sueño, debido a este mismo motivo.