2. Cubrir tus piernas con la toalla o el impermeable para apoyar al bebé.
3. Acostar al bebé sobre la toalla en una posición en que los dos se puedan mirar.
4. Untar las manos con un aceite natural o con crema.
5. Dale un buen masaje en los brazos, desde los hombros a las muñecas. Para ello forma un anillo con tus dedos índice y pulgar en torno al bracito del bebé. Ten mucho cuidado al llegar al codo pues es una región muy sensible.
6. Detente en la muñeca y práctica movimientos giratorios. Recuerda, siempre con suavidad. Como estás, con las muñecas cogidas, cruza sus manos una tras otra y después júntalas. Este movimiento suele gustar al bebé…no dudes en repetirlo.
7. Con nuestras manos formando un anillo alrededor del brazo como hemos dicho anteriormente, efectúa movimientos muy suaves y delicados realizando un movimiento rotatorio, como si atornillases

9. Coge su mano izquierda y júntala con su pie derecho. Esto se llama gesto cruzado y es un ejercicio de coordinación.

11. Vamos a masajear el estómago de nuestro bebé. Para ello acaricia el vientre moviendo las manos en forma circular en el sentido del reloj y empezando siempre debajo de las costillas.
12. Ahora coloca al bebé boca abajo… vamos a comenzar con movimientos largos y lentos que vayan desde la cabeza, el cuello, la espalda hasta las piernas, siempre hacia abajo y en una sola dirección.

14. Para finalizar el masaje realiza movimientos lentos y suaves, bajando desde la cabeza y la espalda hasta los dedos de los pies, suave y cariñosamente.
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