Para realizar masajes podemos optar por utilizar aceites o bien cremas. Los aceites, NO son los aceites esenciales que ya hablamos de ellos en el blog hace algún tiempo, son de textura muy untuosa. El cuerpo no absorbe la totalidad del producto, por lo que te deja tiempo para trabajar la zona. Siempre es recomendable, después de haber utilizado aceite, limpiar suavemente la zona del cuerpo dónde lo hemos aplicado para que el paciente no se sienta mal.
Por otro lado también se pueden utilizar las cremas. Estas, a diferencia de los aceites, sí que son absorbidas por el cuerpo, de manera que debemos saber cuando volver a aplicar una nueva dosis. Cuando cogemos de nuevo una dosis debemos hacerlo de forma que el paciente no se dé cuenta para no interrumpir su bienestar. Las cremas son muy hidratantes para la piel, encontramos las más famosas como la crema de almendras, aguacate…
Otra opción que encontramos en el mercado son una mezcla entre los dos productos: aceite + crema. Son de suave aplicación, hidratan la piel y no dejan al paciente untuoso tras la sesión.
También encontramos cremas con olor o sin olor, en este caso si que recomiendo que el terapeuta tenga de ambas y sea el paciente quién pueda elegir.
Existe una infinidad de casas que trabajan realizando cremas. Dónde mayor surtido siempre se encontrará es en los congresos de Terapias Naturales, dónde podréis probarlas e incluso. podrás llevarte a casa alguna muestra gratuita.