Esta enfermedad puede causar dolores en articulaciones, músculos, huesos, ligamentos, vientre y en la cabeza. También puede causar síntomas en el sistema nervioso, digestivo, infeccioso, en la piel y en el estado en general. Los antecedentes familiares, si existen, son muy importantes.
La Fibromialgia es una enfermedad que no puede diagnosticarse a través de pruebas de laboratorio. Los resultados de radiografías, análisis de sangre, biopsias musculares son normales. Por lo tanto, el diagnóstico se basa en un examen clínico de los síntomas de una persona, el cual es llevado a cabo por un médico.
La intensidad de los síntomas varía en cada persona. En muchos de los casos de Fibromialgia hay una solapación con el Síndrome de Fatiga Crónica.
En España se calcula que están afectados entre el 2 y el 3% de la población, y es más frecuente en mujeres que en hombres, pudiendo manifestarse a cualquier edad, incluso en niños y adolescentes.
Síntomas que presenta el paciente:
- Dolor
- Fatiga
- Trastornos del sueño
- Síndrome del Intestino Irritable
- Síndrome Temporomandibular
- Síntomas comunes: menstruaciones dolorosas, dolor torácico, rigidez matutina de articulaciones, alteración cognitiva o de la memoria, acorchamiento o punzadas en las manos, calambres musculares, sequedad de ojos y boca
- Factores agravantes: cambios en el clima, estrés, depresión, ansiedad
El masaje aplicado en estos pacientes debe ser siempre respetando el umbral de dolor de cada paciente. Comenzaremos con una presión suave, que gradualmente aumentaremos hasta llegar a un umbral soportable de dolor. Siempre debemos adaptarnos a cada paciente ya que cada uno de ellos presentará diferentes síntomas y diferentes niveles de tolerancia al dolor.