Ingredientes:
- Una libra de jabón neutro
- Media libra de harina de avena
- Agua
Debes comenzar rallando el jabón neutro y colocándolo en un recipiente a baño maría. Incorpora también suficiente cantidad de agua, como para que cubra al jabón rallado. Cuando se haya fundido, añade el harina de avena lentamente y sin dejar de revolver.
Una vez que la mezcla haya tomado consistencia, será el momento de retirar del fuego y dejar enfriar. En ese mismo momento, puedes formar pequeños jabones de diferentes tamaños y formas hasta que solidifiquen. Luego lo empleas normalmente en el baño. Es ideal para aquellas personas con cutis graso.
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