Ingredientes:
- Dos cucharadas de bicarbonato sódico
- Dos cucharadas de sal marina
- Dos cucharadas de ralladura de limón
Coloca en un cuenco todos los ingredientes y añádele un poco de agua lentamente, a medida que vas mezclando y que tome la consistencia de una pasta, ni demasiado líquida ni muy espesa.
El paso siguiente será el de aplicar el cepillado. Emplea un poco de la pasta y cepíllate diariamente con este preparado. De todos modos, no abuses de ella, porque el bicarbonato tiene tendencia a dañar el esmalte de los dientes.
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