Más allá de su personalidad y su sabor, lo más interesante de esta variedad de cerveza está en la historia de su creación.
Resulta que tanto las tropas como los civiles que se encontraban ocupando las Indias Orientales durante finales del siglo XVIII tenían enormes dificultades para consumir cerveza. Y querían hacerlo, de todos modos. Las producciones de Porter u otras Stout que llegaban a la zona, siempre arribaban en pésimas condiciones. El tiempo y las temperaturas cambiantes que tenían que enfrentar durante los viajes hacían que lleguen agrias, mohosas y no aptas para el consumo.
Pero George Hodgson, un tradicional cervecero inglés, patentó la solución: subir el nivel de alcohol y de lúpulo para combatir las bacterias y cualquier otro microogranismo. Así surgió esta increíble cerveza artesanal, que hizo las delicias de todos aquellos que estaban lejos de su patria, pudiendo consumirla en un sitio donde era imposible conseguir una buena cerveza.