Rápidamente, fue optado por los británicos para emplear en el desayuno. Ellos no son tan amantes del café como en otras partes, así que escogen un té bien fuerte, para que los espabile a la mañana. De esa manera, con una buena taza de té bien cargado, ya tienen las energías para comenzar sus jornadas.
Si bien el origen de este té está disputado, se cree que la mezcla nació en Escocia, más precisamente en Edimburgo. incluso se estima que su descubrimiento se remonta al siglo XIX.