El té Earl Grey es una de esas variantes. Generalmente realizado a partir de una mezcla entre té negro y aceite de bergamota, esta bebida se caracteriza por su marcado aroma cítrico y su sabor contundente y a la vez frutal. Fue introducido en Inglaterra, donde se hizo famoso, por el Primer Ministro Británico, allá por el siglo XIX y nunca ha dejado de ser una constante, dentro de las aficiones inglesas.
A pesar de que se aplica generalmente el mote de Earl Grey, solamente a aquellas bebidas que incluyan el té negro, actualmente se lo hace, para todo tipo de infusiones que contengan aceite de bergamota.