Al parecer, unos arbustos que estaban a los pies del Monte Wuyi fueron los responsables de la curación de la mujer. Y miren si será importante esta historia, que hasta el día de hoy esas plantas se encuentran en el mismo lugar. Dicho sea de paso, ese Da Hong Pao original sigue produciendo té. Pero seguramente no podrán saborearlo, al menos que sean millonarios: el kilogramo anual, que aproximadamente produce, se cotiza en precios realmente exorbitantes.
De todos modos, las variedades de este oolong Da Hong Pao que pueden conseguirse al día de hoy, han sido extraídas de esa misma planta y modificadas genéticamente. Aunque, vale decirlo, la variedad del suelo y la locación hará que crezcan de otra forma y tengan otro sabor. Eso sí: en cualquiera de sus variantes, el Da Hong Pao es un té más que distinguido.